Esta ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz te ayudará a organizar un viaje por una de las regiones más bonitas de Andalucía y de España, aprovechando al máximo el tiempo.
Pueblos de postal suspendidos en laderas de montañas, estas localidades enamoran a primera vista por sus casas encaladas decoradas con flores de vivos colores, que salpican de blanco toda la serranía de Cádiz y la han convertido, con el paso del tiempo, en uno de los principales reclamos para los turistas que visitan el sur del país.
Pese a que la ruta oficial está formada por 19 pueblos, nosotros en esta guía trazaremos un itinerario optimizado por los más bonitos y paisajes más espectaculares, para que puedas hacerte una idea bastante completa de toda esta zona, invirtiendo un máximo de dos o 3 días de viaje, que siempre puedes ampliar visitando otras maravillas que se encuentren en los alrededores.
Setenil de las Bodegas
Este pueblo, levantado alrededor de un cañón excavado por las aguas del río Guadalporcún, se caracteriza por sus increíbles casas cueva construidas bajo grandes rocas y su precioso casco antiguo llenos de empinadas calles que conducen a fantásticos miradores.
- Calle Cuevas del sol
- Calle Cuevas de la Sombra
- Mirador del Carmen

Olvera
Al salir del templo puedes acercarte a Olvera, que como los otros pueblos de la ruta, tiene un entramado urbano de pequeñas callejuelas heredado de la época del Al-Ándalus, además de casas recubiertas de cal para poder repeler el incesante calor del verano y mantenerlo en invierno.
En este pueblo blanco puedes pasar lo que queda de tarde callejeando por su casco antiguo y subiendo por el pintoresco barrio de La Villa hasta llegar a la Plaza de la Iglesia y el Castillo Árabe, dos fantásticos miradores a un precioso decorado formado de campos verdes repletos de olivos, montañas de la serranía y el azul del cielo.

Medina Sidonia
Este enclave andaluz, hoy capital de la comarca de la Janda, guarda la esencia de los pueblos blancos gaditanos, con una ubicación algo elevada sobre el cerro del Castillo que antaño lo protegía, un trazado de calles laberínticas, edificios de fachadas blanqueadas y todo coronado por un milenario bastión, cuyos vestigios suspiran su legendario pasado: comenzó como fortaleza romana, luego transformada en alcázar almorávide y en el siglo XV se alza como castillo medieval. El pueblo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, acogió a partir del siglo XV a los sucesivos duques de Medina Sidonia, un aristócrata linaje detrás de muchos ejemplos del patrimonio artístico de Andalucía.
El Arco de Belén da acceso al centro histórico donde se encuentran la iglesia de Santa María la Mayor, del siglo XVI y con fachada renacentista, patio gótico-mudéjar, un Cristo del Perdón barroco y un retablo plateresco. Medina Sidonia también tiene un interesantísimo Museo Arqueológico en el que destacan cuatro criptopórticos y el excavado cardo maximus (siglo I) de la antigua ciudad romana de Assido Caesarina.
